Corto animado y oscarizado de Disney Pixar que trata los miedos y cómo vencerlos de manera simpática y tierna.
Todos tenemos miedos, unos provienen de nuestra infancia y otros los hemos ido creado con el paso de las vivencias dolorosas, incluso traumáticas. Pero la inmesa mayoría de esos miedos son irracionales y limitantes.
Es un cortometraje adecuado para compartir con los niños, que les enseña a superar esos miedos e incluso a sacar ventaja de ellos.
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario o sugerencia, me será muy útil y de gran interés.
En este vídeo, que es un fragmento cuya versión completa se titula "Hay que ser valiente en la vida y en el amor", el autor, Albert Espinosa, reflexiona sobre la actitud que tomamos ante la adversidad y la búsqueda de la felicidad en las pequeñas cosas.
Pincha su foto para saber más sobre Albert Espinosa:
Si quieres la transcripción, aquí la tienes:
"A mí me gustaría contaros algo que me pasó de pequeño:
Como muchos sabéis, tuve cáncer entre los 14 y los 24 años, y perdí una pierna, un pulmón y un trozo de hígado... pero fui feliz.
Y en aquellos años, yo recuerdo que dejé el colegio con 14 años, y tuve la gran suerte de estar educado con mi madre hospitalaria, que era una mujer de 92 años increíble, de Zaragoza, y nos cogió a todos los chavales que teníamos cáncer. A todos nos faltaba una pierna. Nos enseñó un grito de guerra muy bonito: "no somos cojos somos cojonudos", que nos encantó y lo gritábamos siempre.
Y en aquella época en el hospital no teníamos moto, pero teníamos silla de ruedas; no podíamos ir a discotecas, pero teníamos ocho plantas; y fue una época increíble de educarse con chicos con cáncer y con esa madre hospitalaria que podíamos ir a ver cada noche. Yo tenía a mis padres que venían por la mañana y por la tarde, pero las noches en los hospitales, cuando tienes 14 años y nunca has salido de casa, era extraño. Mi primer hogar fuera de casa fue aquel hospital con aquellos siete chavales con cáncer.
Y aquella mujer se convirtió para mí en mi maestra. Fue una mujer de la que nunca olvidaré la fuerza: ella siempre decía que nos educaba en ser valientes en la vida, en el amor, en el sexo... Y aquella mujer nos contaba historias maravillosas.
Ella decía que, sobre todo, había que aprender a decir "no". En aquella época, yo no pensaba que pudiera decir no a nada; pero, poco a poco, con los años, entendí a lo que se refería. Aquella mujer siempre decía: "Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el universo y te cambia todas las preguntas". Y ella decía que el universo nos quería mucho, porque, en aquella época, nos estaba haciendo cambiar nuestras respuestas para encontrar nuevas preguntas.
Yo me eduqué junto a ella, y ella me enseñó a perder para ganar. Ella me dijo que cualquier pérdida es una ganancia, con lo cual me dijo: "Tú no has perdido una pierna, sino que has ganado un muñón. Tú no has perdido un pulmón, sino que has aprendido a saber que con la mitad de lo que tienes puedes vivir." Y, como el hígado me lo quitaron con forma de estrella, ella me enseñó que ahora llevaba un "sheriff" dentro de mí.
Y, sobre todo, me enseñó que siempre llevase felicidad. Y era una mujer que decía: "No existe la felicidad, pero existe ser feliz cada día". Y tenía esa fuerza, esa energía, de hacerme creer que todo era posible.
Yo recuerdo que, cuando iba con pantalones cortos por la calle, la gente hacía ver que no veía mi pierna, pero, dos segundos después de cruzarme, todo el mundo se giraba a mirar la pierna. Pero yo siempre me giro y los pillo a todos. Y siempre les pregunto por qué tienen miedo a preguntar.
Yo, cuando entré en el hospital, mi madre real me dijo: "No hables con desconocidos", y yo le dije: "Entonces creo que no hablaré con nadie, mama". Y confié en los desconocidos, y los desconocidos se convirtieron en mis grandes aliados.
Yo aprendí... mis primeras lecciones en un hospital, rodeado de siete chavales de los cuales perdí a cinco. Y teníamos un pacto de vida en el hospital, que era otra idea de mi madre hospitalaria: ella siempre decía que podíamos, de alguna manera, dividirnos las vidas de los que perdíamos para que se multiplicaran dentro de nosotros. En aquellos años me tocó vivir 3,7 vidas, que es lo que me tocó en el pacto. Y, de alguna manera, hoy, delante de vosotros, tenéis a 4,7 personas, contándome a mí. Y yo siempre llevo los anhelos, los deseos, de esas 3,7 personas de los que me dividí sus vidas. Les prometí que siempre intentaría cumplir sus deseos, que siempre mantendría al niño de 14 años que era cuando perdí la pierna, cuando empecé con esa batalla de diez años contra el cáncer.
Y nunca olvidé a mi madre hospitaria. Creo que, para mí, ella tenía una fuerza, una dulzura y un amor..., y se convirtió en mi gran maestra. A los grandes maestros te los encuentras en cualquier sitio, y, a veces, en una habitación. En aquel caso era la 307 de un hospital de Barcelona, donde vivía la mujer que más me cuidó, la mujer que más pensó en aquellos chavales, y la que hizo que nos sintiésemos orgullosos de toda pérdida y que entendiésemos que, si haces el duelo suficiente, toda pérdida se convierte en una ganancia.
Gracias por escucharme."
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.
Cuando un año se acaba, muchos de nosotros aprovechamos para hacer balance, para recordar todos los buenos momentos
que hemos vivido y todas las experiencias no tan agradables, que no por ser
duras son menos importantes: siempre digo que, de una mala experiencia, por lo
menos extraemos un buen aprendizaje.
Si lo necesitas, y crees que ahora es un buen momento para ti, este balance lo puedes hacer ahora mismo.
Cuando yo lo hago, me gusta dar
las gracias por muchos motivos: porque estoy viva, porque tengo salud, a pesar
de pequeños achaques, porque puedo disfrutar de la compañía de mi familia, de
mis amigos... Porque tengo la suerte de tener trabajo, y tengo el privilegio de
ganarme la vida haciendo lo que me gusta. Y porque he aprendido a disfrutar de
la vida, a sacarle todo el jugo posible. Disfruto recorriendo la naturaleza con
mi bici, descubriendo nuevos caminos, cantando Gospel un día a la semana en un
coro y muchas aficiones más.
Ya he aprendido
a no hacerme grandes propósitos para el año que entra, propósitos difíciles que
sé que durarán cuatro días. Acostumbro a hacer uno, a centrar mi energía en un
solo objetivo. He aprendido que es más efectivo concretar la energía en un solo
propósito. La meta que me he marcado para este año, me la guardo para mí.
Pero más allá
de resúmenes de año y propósitos nuevos, un cambio de año es una fecha que
puede servirnos para marcar un antes y un después. Cualquier día es bueno para
tomar decisiones importantes, pero parece que el cambio de año se presta a ello.
Os quiero hacer una propuesta: todos tenemos temas que vamos arrastrando,
situaciones y vivencias dolorosas de nuestro pasado que se convierten en una
carga que no nos deja avanzar. Un pasado difícil, una etapa dura, la ruptura de
una relación, una muerte dolorosa, un trauma que nos marcó...y muchas veces, sin
darnos cuenta, lo arrastramos como una carga pesada. Una carga que nos
dificulta la vida, nos impide disfrutar plenamente del presente, una espina
clavada que nos sigue mortificando... Os invito a soltarla. Dejar que se vaya.
Despedirnos. Sólo dejando que se vaya el pasado podremos recibir el presente
de una forma plena. Cuando seamos capaces de hacer este paso nos sentiremos
liberados y nos daremos cuenta de que podemos caminar, respirar, vivir y
avanzar con mucha más fluidez.
El odio y el
rencor sólo nos hacen daño a nosotros. Puede parecer que tiene connotaciones
religiosas lo que os diré, pero el perdón nos libera. Sólo cuando se
experimenta se puede entender. El odio nos hace daño, es una energía negativa
que tenemos dentro de nosotros. No es productivo. No sirve para solucionar
nada. Ni para arreglar el pasado. Sólo nos mortifica a nosotros, nos obliga a
tener presente constantemente el agravio, a seguir sufriéndolo. Cuando
soltamos, cuando enterramos el pasado, pasamos página y empezamos a vivir y a
disfrutar plenamente del presente. Os invito a soltar vuestro lastre. Dejar
atrás los agravios, las ofensas, las etapas oscuras, el daño que nos han
hecho... y empezar a vivir plenamente, con sentimientos positivos, a enfocarnos
en el futuro, a poner ilusión y esperanza en nuestros actos. El presente es el
momento en el que estamos vivos, en el que estamos latiendo, respirando. Es
necesario que aprendamos a disfrutarlo, liberándonos de las cargas del pasado,
que no nos aportan nada.
Hoy os propongo una canción vital, de autoestima, de superación, de valentía, de amor a uno mismo. Compuesta por ella misma, Bebe cantando "Ella":
ELLA (letra): Ella se ha cansado de tirar la toalla Se va quitando poco a poco telarañas No ha dormido esta noche pero no está cansada No mira ningún espejo pero se siente to' guapa Hoy ella se ha puesto color en las pestañas Hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña Hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada Hoy es una mujer que se da cuenta de su alma Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti Que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño Hoy vas a comprender Que el miedo se puede romper con un solo portazo Hoy vas a hacer reír Porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto Hoy vas a conseguir Reírte hasta de ti y ver que lo has logrado Hoy vas a ser la mujer Que te dé la gana de ser Hoy te vas a querer Como nadie te ha sabio querer Hoy vas a mirar pa' lante Que pa' atrás ya te dolió bastante Una mujer valiente, una mujer sonriente Mira como pasa Hoy nació la mujer perfecta que esperaban Ha roto sin pudores las reglas marcadas Hoy ha calzado tacones para hacer sonar sus pasos Hoy sabe que su vida nunca mas será un fracaso Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti Que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño Hoy vas conquistar el cielo Sin mirar lo alto que queda del suelo Hoy vas a ser feliz Aunque el invierno sea frio y sea largo, y sea largo Hoy vas a conseguir Reírte hasta de ti y ver que lo has logrado Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti Que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño Hoy vas a comprender Que el miedo se puede romper con un solo portazo Hoy vas a hacer reír Porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto Hoy vas a conseguir Reírte hasta de ti y ver que lo has logrado oh
Sobre Bebe. Pincha su foto.
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.
"La mayor aventura es la que nos espera. Hoy y mañana aún no se han dicho. Las posibilidades, los cambios son todos para hacerlos tú. En tus manos está romper el molde de tu vida."
Sobre J.R.R. Tolkien. Pincha su foto.
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.
Meryl Streep: "Al final, lo que importa es lo que tú sientes. No lo que te dijo tu mamá. No lo que te dijo otra actriz. No lo que todo el mundo te ha dicho, sino esa pequeña pero latente voz dentro de ti."
Sobre Meryl Streep. Pincha su foto.
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.
Este es un vido de "Luna azul" titulado Siempre Frida, con 10 de sus frases más famosas.
Frida Kahlo. 1907-1954 Siempre Frida.
"Soy del tipo de mujer que si quiero la luna, me la bajo yo solita." "Donde no puedas amar, no te demores." "Pinto flores para que así no mueran." "Y una cosa puedo jurar: yo, que me enamoré de tus alas, jamás te las voy a querer cortar." "Todas las mujeres estamos locas, así que escoge una loca que te haga feliz." "Intenté ahogar mis penas pero aprendieron a nadar." "A veces tienes que olvidar lo que sientes. Y recordar lo que mereces." "Yo le duro lo que usted me cuide, yo le hablo como usted me trate y le creo lo que usted me demuestre." "Ama a quien te mire como si fueras magia." "Pies, para qué los quiero si tengo alas para volar."
Sobre Frida Kahlo. Pincha su foto.
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.
Meryl Streep: "Que nadie me arrebate las arrugas de mi frente, conseguidas a través del asombro ante la belleza de la vida. O las de mi boca, que demuestran cuánto he reído y cuánto he besado. Ni tampoco las bolsas de mis ojos, porque en ellas está el recuerdo de cuánto he llorado. Son mías y son bellas."
Sobre Meryl Streep. Pincha su foto.
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.
"ACEPTO MI EDAD. He decidido ser feliz con los años que tengo. Mis años no son para ser escondidos, pues son años que me dan madurez y mayor validez como mujer. Ya no tengo 20, pero puedo ser tan feliz o más que cualquier veinteañera..."
Anónimo
NOTA: Si te ha gustado, por favor comparte. Y si quieres hacer algún comentario, me será muy útil y de gran interés.