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"PÁSAME LA SAL"

Cortometraje creado por Matthew Abeler, escritor y cineasta, titulado “Pass The Salt” (Pásame la sal). Muchas familias se identifican con él por la crítica que hace del uso indiscriminado de los teléfonos móviles dentro del grupo familiar, en especial por parte de los jóvenes, rompiendo la comunicación e invadiendo espacios que deben ser respetados.



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La frase de hoy


Isabel Coixet:
"El culto a la belleza ha hecho más daño a la autoestima femenina que siglos de patriarcado. Y sigue haciéndolo."


Pincha la foto de Isabel Coixet para saber más sobre ella:

https://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_Coixet



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Las 3 etapas de la vida

Éste es un vídeo del Dr. Amor, con pocas palabras y mucha energía:




 Te lo transcribo porque es escueto y muy claro:

3 etapas de la vida:
JÓVENES: Tienen todo el tiempo y la energía, pero no el dinero.
ADULTOS: Tienen dinero y la energía, pero no el tiempo.
ANCIANOS: Tienen el dinero y el tiempo, pero no la energía.

LECCIÓN: Disfruta de la vida con todo lo que tengas en el momento, porque no podrás tenerlo todo al mismo tiempo.




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Fantástico proyecto intergeneracional

Un proyecto interesante que une a diferentes generaciones, llevado a cabo por la Universidad Humanitas de Holanda:





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La frase de hoy


"No son malos los errores mientras somos jóvenes: el mal es irlos arrastrando hacia la vejez, porque se vuelven inútiles y rancios."
J.W. Goethe



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Y después de los 50...


Como en todas las etapas de la vida, la evolución y los cambios dependen de cada persona. Pero hay un periodo que podemos llamar como «la entrada en la madurez» ¿Cuáles son sus características?

  • A nivel profesional cada vez se siente menos la necesidad de seguir «escalando», y se tenderá a buscar la seguridad y la comodidad de una rutina ya conocida, dejando paso a los más jóvenes a las aspiraciones de ascenso, lucha, progreso y competencia.
  • Generalmente los hijos han crecido y su progresiva independencia deja más espacio para la realización personal: hay más tiempo libre para el adulto, que podrá retomar o iniciar nuevas actividades.
  • La pareja, si lleva muchos años, se ha vuelto estable, la pasión del principio desapareció hace años dando paso a una relación basada en la confianza con mucho más espacio para cada uno. Los roles están definidos y también las aficiones de cada uno, así como los espacios compartidos por los dos.
  • También hay que considerar que, cada vez hay más personas que se vuelven a emparejar o que no tienen una relación estable. Algunas personas, llegadas a esta etapa, aún piensan que encontrar pareja se basa en tener una apariencia física muy atractiva. El cuerpo no es el mismo, el atractivo es diferente y hay personas que sufren mucho por no aceptar los cambios de su aspecto.
  • La persona se va «serenando». Se van aceptando las limitaciones, tanto de la propia vida como del cuerpo. Las energías van menguando y con ellas el impulso emprendedor. Cada vez cuesta más empezar cosas nuevas y en todo caso las aficiones serán cada vez más «tranquilas». Esto implica renunciar a ciertos ideales y comporta a menudo dificultad, sensación de «envejecimiento», de que «se escapa el tren».
  • Los valores también van variando: la experimentación, el riesgo, la adrenalina, el afán por descubrir cosas nuevas, van dando paso a la comprensión, el respeto a sí mismo y a una valoración de lo que ya se ha vivido, a la obra realizada. Algunas veces cuesta mucho aceptar estos cambios y la persona puede caer en un afán desmesurado de «demostrar que aún vale», intentar aparentar menos edad de la que se tiene, etc.
  • Poco a poco se va aceptando la transitoriedad (que estamos en este mundo «de paso»). En algún momento sentimos que hemos de hacer alguna cosa que trascienda cuando nosotros ya no estemos.
  • También es frecuente en esta etapa desarrollar un resentimiento contra todo lo nuevo y contra los jóvenes. Surgen prejuicios hacia la juventud, que no son más que síntomas de una cierta «envidia de lo joven» y una dificultad para aceptar el propio envejecimiento y de valorar la propia experiencia y todo lo que se ha conseguido en la vida.

 


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7 DECISIONES IMPORTANTES QUE TOMAMOS EN LA VIDA: El paso de la adolescencia a la juventud



Madurar cuesta. No es fácil. Hay que tomar decisiones importantes con la poca experiencia que aún tenemos. ¿Cuáles son las principales decisiones?

1. Qué quiero conseguir en la vida: En esta decisión pueden influir mucho los mensajes que hemos recibido de nuestra familia. «Hemos venido a este mundo a trabajar», o «la vida son cuatro días, lo mejor es divertirse», o «lo más importante es buscar la felicidad, o «hemos venido a este mundo a sufrir», o «has de ser el mejor». No sólo los mensajes verbales, sino también lo que se ha vivido y observado alrededor.
2. Cómo lo quiero conseguir: Trabajar mucho, aprovecharse del esfuerzo de los demás, casarse con alguien que te aporte lo que quieres, hacer trampas… Hay muchas formas de conseguir los objetivos. Hay decisiones, muchas veces inconscientes, que marcarán un camino.
3. Qué tipo de persona quiero ser: Luchador, trabajador, pasivo, conformado, aventurero… A medida que nos encontramos cómodos con nuestra forma de ser, vamos perfilando nuestra personalidad.
4. Cuáles son mis prioridades en la vida: A qué le doy más importancia: Las prioridades van cambiando. A los 20 pueden ser los amigos, la fiesta o los estudios, a los 35 quizás serán los hijos, y a los 60 hacer lo que realmente me gusta y me llena. El niño no tiene muchas opciones para elegir. Pero a medida que crecemos, vamos marcando nuestras prioridades.
5. Cómo es el mundo: Para el optimista, está lleno de oportunidades. Para el obsesivo, una pila de cosas a controlar. Para el paranoico, un nido de serpientes que quieren conspirar contra mí… Cada cual tiene su propia visión del mundo en función de su forma de ser.
6. Cómo son los otros: La decisión de «cómo son los otros» puede ser de muchas formas. «Los otros me ayudarán siempre que lo necesite», «me tengo que buscar la vida y no debo contar con nadie», «la gente sólo quiere aprovecharse de mí, no debo confiar en nadie», «lo importante es colaborar y ser un equipo», etc.
7. La sexualidad: En esta etapa también se define la forma de vivir la sexualidad, el género, la opción sexual y la frecuencia e importancia que se le da.
El paso de la adolescencia a la juventud está marcada por la crisis de la maduración. Si las decisiones se han tomado de una forma positiva, la persona adquirirá la autonomía (no tener que depender de los demás), alcanzará la libertad con responsabilidad (sabrá dónde empiezan y acaban los límites de la libertad) y vivirá su sexualidad de una forma sana y responsable.

Si se da una resolución desfavorable, se caerá en la dependencia o en la rebeldía (y por tanto, en no decidir libremente y de forma madura), las relaciones con los demás se volverán difíciles y puede haber una vivencia de la sexualidad en términos de represión, angustia o embrutecimiento, no respetar los sentimientos del otro, etc.



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Cómo afrontar las crisis



La vida es una constante evolución. La sensación de estancamiento nos causa un sufrimiento del que intentamos salir. Hay momentos de “lucha”, de construir, de emprender nuevos proyectos, y también hay momentos para relajarse y disfrutar de lo que se ha conseguido. Pero también hay momentos de vacío existencial, de desorientación. Estos son los momentos de crisis.

Las crisis pueden tener dos salidas:

1. Hacia el estancamiento y la desesperación, o
2. Se pueden vivir como una oportunidad para el cambio, para revisar las asignaturas pendientes, para emprender todo aquello que siempre se ha querido hacer, para iniciar cambios en nuestra vida.

Las crisis son grandes oportunidades de cambio.

Podemos distinguir entre dos tipos de crisis:

1. Las crisis sobrevenidas: Quedarse sin trabajo, la ruptura con la pareja, una muerte traumática de alguien muy cercano, etc. nos lleva a la situación de tenernos que re-adaptar a la realidad. Nos provoca una crisis. Esta crisis la superaremos mejor o peor en función de cómo estemos nosotros, del apoyo externo, de nuestra propia personalidad, etc.

2. Las crisis naturales, debidas a la propia evolución: El paso de la infancia a la adolescencia, por ejemplo, supone una fuerte crisis de identidad, es uno de los cambios importantes que hacemos en la vida. Pero hay otros.

Se han descrito hasta 6 etapas en la vida, que suponen una serie de cambios. Entre una etapa y la otra, hay una crisis, que se puede resolver de forma espontánea con un cambio positivo, o puede crear un estancamiento y una mala resolución hacia actitudes y comportamientos negativos.

Las etapas que se han descrito en la evolución de la persona, son:

  • Paso de la infancia a la adolescencia
  • Paso de la adolescencia a la juventud
  • Paso de la juventud al adulto joven (crisis de los 30)
  • Paso del adulto joven al adulto maduro (crisis de los 40)
  • Paso del adulto maduro al anciano
  • Senectud

El hecho de superar bien el cambio de una etapa a otra, está en función de muchos factores: la historia de cada persona, el rol o actitud vital, las circunstancias externas, el apoyo con el que contamos para el cambio, etc.

Si no se ha superado bien un cambio de etapa, será mucho más difícil superar el siguiente, de manera que se irán arrastrando cambios no resueltos.




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