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La personalidad humana (13): El trastorno paranoide

Este trastorno de personalidad, considerado uno de los más graves por las dificultades que causa, se puede considerar un agravamiento de trastornos como el narcisista, el antisocial y el compulsivo.

El trastorno paranoide de personalidad se caracteriza por una suspicacia y desconfianza generalizada y sin motivo de la gente, hipersensibilidad y retraimiento de la afectividad.

El paranoide tiene un deseo de estar libre de relaciones personales íntimas en las que exista una posibilidad de pérdida de poder, de independencia y auto-control... Seguir leyendo...




La personalidad humana (12): Trastorno límite de la personalidad


Continuamos viendo los trastornos que se podrían considerar “más graves”, tanto por las dificultades que comportan en su día a día, como por el deterioro que se produce en las relaciones sociales.

El trastorno límite de la personalidad se definió hacia el año 1980, aglutinando una serie de síntomas comunes que aparecían en algunas de personas y que se diagnosticaban como personas con patologías múltiples.

El nombre de “límite” aparece como alternativa a la psiquiatría clásica que clasificaba los trastornos en neurosis y psicosis: las neurosis, a grandes rasgos, son trastornos que causan poco o mucho, un malestar, pero en los cuales la persona es consciente de que tiene un trastorno e intentará solucionarlo. Son personas que, a pesar de todo, llevan una vida normal. En las personas psicóticas se considera que hay una falta de consciencia de su trastorno, han cruzado una especie de frontera, viven “en su mundo”, bastante distanciadas de la realidad... Seguir leyendo... 

La personalidad humana (11): La personalidad esquizotípica

Este tipo de personalidad estaría en el grupo de los desvinculados, es decir, las personas que tienen poco contacto social y además no buscan el apoyo en los demás. Hemos visto la personalidad introvertida y la inhibida. La personalidad esquizotípica sería una derivación o empeoramiento de estos tipos de personalidad.

Las personas que conocen a un esquizotípico le describen como excéntrico, aberrante y extravagante. Su historia escolar y laboral acostumbra a estar llena de deficiencias e irregularidades. Cambian a menudo de ocupación, estudios, intereses y trabajos... Seguir leyendo...



Qué es normal y qué es patológico

Hasta ahora hemos visto los 8 tipos básicos de personalidad. Los hemos clasificado en función de su necesidad de búsqueda de refuerzo en los demás, como independientes, dependientes, ambivalentes y desvinculados. Y también en función de si la búsqueda o no de refuerzo la hacen de una forma activa o pasiva. Esto nos ha dado lugar a 8 tipos básicos de personalidad: enérgico, seguro, sociable, cooperador, sensitivo, respetuoso, inhibido e introvertido. También hemos visto cómo estos tipos de personalidad, que son considerados normales, pueden derivar en no tan sanos cuando son sometidos a situaciones estresantes: así pues, un enérgico puede derivar hacia conductas antisociales, el seguro hacia conductas narcisistas, el sociable puede tender hacia el histrionismo... Seguir leyendo... 

La personalidad humana (10): La personalidad introvertida


Explicaré hoy este tipo de personalidad, que se enmarca dentro del patrón desvinculado, es decir, los que no buscan el apoyo en los demás, y a diferencia del inhibido que lo desea, el introvertido no hace nada para buscar la relación con los otros, y se encuentra a gusto estando solo.

Su apariencia es de pasividad. En su relación con los demás parece una persona modesta. A menudo da la sensación de estar ausente, de “no estar ahí”. A nivel afectivo es “blando” y poco expresivo. Se ve a sí mismo como una persona plácida y tranquila... Seguir leyendo...



La personalidad humana (9): La personalidad inhibida


En este tipo de personalidad el individuo se caracteriza por ser solitario, incluso aislado, y además busca ese aislamiento de forma activa, intencionada. Su conducta aparente es de alerta, son personas tímidas, con aspecto preocupado, tienen una inquietud interior constante y se perciben a sí mismas como solitarias.

Cuando sus rasgos personales se agudizan, puede aparecer el trastorno de personalidad por evitación: a diferencia de otros tipos de personas que están a gusto estando solas, los evitativos, en el fondo, desearían tener amigos y una vida social más “normal”, pero tienen enormes dificultades para relacionarse con los demás. Sufren a causa de su aislamiento pero no saben cómo solucionarlo... Seguir leyendo...




La personalidad humana (8): La personalidad respetuosa


Continuando con la descripción de los diferentes tipos de personalidad, hoy hablaré de la personalidad respetuosa. Ésta estaría dentro de las denominadas ambivalentes, es decir, que algunas veces buscan el apoyo de los demás y otras veces no, y lo hacen de forma pasiva, sin una búsqueda activa. Desarrollemos estos conceptos:

Son personas altamente organizadas y metódicas. Muy válidas para trabajos organizativos. Su conducta con los demás es correcta y cortés, sin grandes expresiones emocionales, educados, pero con formalismo y una cierta distancia. Su expresividad emocional es muy reducida, incluso ausente. En casos más extremos, pueden llegar a ser “estirados”... Seguir leyendo...



La personalidad humana (7): la personalidad sensitiva


Continuamos con la descripción de los principales tipos de personalidad. Habíamos visto la personalidad enérgica, en la que el individuo busca el soporte en él mismo de forma activa, incluso de forma arriesgada y competitiva, la personalidad segura, que también busca el soporte en sí mismo, pero de una forma más individualista, sin competir, y las personalidades que buscan el apoyo en los demás, tanto de forma activa (sociable) como pasiva (cooperador). Ahora le toca el turno a las personalidades ambivalentes: tan pronto buscan el soporte de los otros, como se alejan de los que están en su entorno.

El conflicto es una parte inevitable de vivir. La forma habitual en que cada individuo intenta resolver sus conflictos, a menudo revela un aspecto importante de su personalidad básica... Seguir leyendo...


La personalidad humana (6): La personalidad cooperadora

Hoy le toca el turno a este tipo de personalidad, que estaría dentro de las personalidades dependientes, es decir, los que buscan sus refuerzos y apoyos en los demás. El sociable, que veíamos la semana pasada, hacía una búsqueda activa de estos refuerzos mediante la seducción y ser atractivo y simpático para los otros. El cooperador, lo hace desde una actitud pasiva.



Este tipo de personalidad tiene una marcada necesidad de aprobación, apoyo y afecto social. Son capaces de alterar significativamente su estilo de vida para establecer o mantener una relación con otra persona... Seguir leyendo... 

La personalidad humana (5): La personalidad sociable


Después de ver dos tipos de personalidad independientes (enérgica y segura) le toca el turno a los estilos de personalidad dependientes: los activos o sociables, y los pasivos o cooperadores. Hoy hablaremos de la personalidad sociable.

Los individuos sociables se muestran animados, expresivos, incluso encantadores. Se caracterizan por una marcada necesidad de aprobación, apoyo y afecto por parte de los demás. A diferencia de los independientes, que buscan el refuerzo en ellos mismos, las personalidades dependientes buscan el refuerzo en los otros. Son muy sensibles a la crítica y la desaprobación. Su autoestima está en función de los comentarios y acciones de los demás. Su mayor temor es el abandono y la soledad... Seguir leyendo...



La personalidad humana (4): La personalidad segura

Continuamos con los tipos de personalidad, recordando que no hay tipos “puros”, todos somos el resultado de múltiples experiencias y decisiones personales que dejan en nosotros rasgos de diferentes tipos de personalidad.

La conducta aparente de estas personas es equilibrada. Son personas independientes, pero, a diferencia de los enérgicos, éstos son más pasivos, no necesitan probarse a sí mismos. Están convencidos de su valía.


Su seguridad en ellos mismos a menudo es tan marcada que dejan de ser empáticos con los demás. Se centran en ellos mismos, en su propia satisfacción y dejan de lado las necesidades de los otros. A menudo sus parejas se quejan de que “sólo piensan en ellos/ellas”... Seguir leyendo...



La personalidad humana (3): La personalidad enérgica


Este tipo de personalidad busca el refuerzo y la gratificación en sí mismo. Busca su propia seguridad. La debilidad, inferioridad y la dependencia son amenazadoras para ellos. Suelen estar interesados en el poder y el prestigio y piensan que éstos deben estar siempre a su favor. Se esfuerzan por “probarse” a sí mismos. Insisten en conseguir sus “derechos”, aún cuando signifique la usurpación de los derechos de los demás. Su peor temor es que los otros traten de explotarles o humillarles.

Cuando las circunstancias les son favorables, son personas valoradas por su éxito en el trabajo... Seguir leyendo... 


La personalidad humana (2)


Antes de entrar a definir los diferentes tipos de personalidad existentes, debemos explicar los estilos de actuación que determinan estas personalidades.

Por un lado, hay que tener en cuenta el concepto de refuerzo: para actuar, para dirigirnos hacia un objetivo, necesitamos una estimulación, un refuerzo. Este refuerzo se puede buscar de manera activa o bien pasiva.

Los individuos que buscan el refuerzo de forma activa, serán personas con tendencia a la acción. Tienen una conducta alerta, vigilante, persistente, ambiciosa y dirigida hacia su objetivo. Están firmemente comprometidas en asegurar lo que quieren... Seguir leyendo... 



La personalidad humana (1)


Podríamos definir la personalidad, por una parte, como la tarjeta de presentación que mostramos a los demás, y también como el conjunto de características que nos definen y nos hace seres únicos y diferentes de los demás.

Nuestra personalidad está formada por dos grandes factores: por un lado, la genética, nuestro carácter, que viene definido desde el nacimiento. Por otro, nuestro entorno, la familia, la educación, la sociedad que nos rodea, que nos va formando de una manera determinada. El ambiente hace que, los miembros de una misma familia, o un mismo entorno (por ejemplo un pueblo) tengan características parecidas. La genética nos hace ser diferentes, incluso de nuestros hermanos,... Seguir leyendo... 



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